Principales técnicas de persuasión coercitiva (José Miguel Cuevas) Abuso psicológico en grupos (Álvaro Rodriguez Carballeira)

20.04.2020 14:08

PERSUASIÓN COERCITIVA 

Principales técnicas de persuasión coercitiva, encuadradas en 4 grandes subgrupos:

  1. TÉCNICAS BASADAS EN EL CONTROL AMBIENTAL: aislar a los adeptos del hogar de origen, familiares, amigos, etc.
    1. Aislamiento.
    2. Control de la información.
    3. Creación de un estado de dependencia existencial. Todas las decisiones, hasta las más nimias, acaban siendo controladas por la grupo. El adepto es despojado de su capacidad crítica y se le prohíbe tomar decisiones, en especial cualquiera con cierta relevancia, sin recibir antes el asesoramiento, y aprobación del grupo. Tan sólo existe un camino que conllevaría a la supervivencia, salirse de las premisas del grupo conllevaría graves consecuencias personales, incluyendo posiblemente la expulsión del grupo, la cual es percibida como algo realmente catastrófico.
    4. Debilitamiento psicofísico.
  2. TÉCNICAS BASADAS EN EL CONTROL COGNITIVO: técnicas que confunden y alteran los procesos mentales, que dificultan la capacidad crítica, la observación clara y realista de los hechos y, en general, el poder tener un pensamiento normalizado, con cierto nivel de racionalidad.
    1. Denigración del pensamiento crítico. Ya sea invitando a no pensar (limpiar su mente de pensamientos destructivos o impuros, dejarse llevar), obligando a realizar algún cántico u oración repitiéndolo obsesivamente, inundando al adepto de numerosos problemas con una carga emocional atribuida, aunque sean ridículos u obligándole a realizar tareas continuadas, impidiendo que tengan tiempo para parar.
    2. Uso de la mentira y el engaño. Uno entra para “salvar al mundo”, para “ayudar a la humanidad”, pasar por “terapia psicológica” o “potenciar sus cualidades” cuando en realidad lo único que hace es malgastar tiempo, esfuerzo y dinero en pro de intereses ajenos, sin la obtención real de esos supuestos beneficios por los que se entró, pues la totalidad del grupo es un timo.
    3. Demanda de condescendencia e identificación al grupo. Pensamiento único de grupo. El exterior es ignorante, materialista, simplista, borreguil y/o dañino; en el grupo son lo contrario, siendo relevante romper con las alternativas al grupo. Así, todos los posibles competidores (familiares, amigos, etc.) son desestimados, ridiculizados y desechados.
    4. Control de la atención. En el grupo el tiempo siempre está ocupado, hay una ausencia de tiempo libre real.
    5. Control sobre el lenguaje.
    6. Alteración de las fuentes de autoridad. El cumplimiento de la ley, las figuras paternas o respetadas previamente dejan de ser relevantes para la persona. Ahora sólo hay una autoridad (bastante autoritaria), un único código de conducta y ley: la que dicta el líder a través de su grupo.
  3. TÉCNICAS BASADAS EN EL CONTROL EMOCIONAL. Técnicas que afectan a nuestros sentimientos y emociones, empobreciéndolas o bien confundiéndolas hasta tal punto que se activan en momentos inadecuados o incrementando el “volumen del transistor” de las emociones, o sea, conllevando que las emociones resulten desproporcionadas a las situaciones que estemos viviendo en este momento.
    1. Activación emocional de emociones positivas.
    2. Activación de emociones negativas (miedo, culpa y ansiedad). Inducir nuevas fobias, todas relacionadas con el mundo externo al grupo: a la libertad, a la vida fuera del grupo, a las personas externas al grupo, etc. La vida dentro del grupo será percibida como segura y beneficiosa, mientras que el exterior encarnará la indefensión absoluta, la inseguridad y la materialización del fracaso, la destrucción o incluso la muerte. Para la culpa uso de una doble falacia de control: nos responsabilizan y culpan de situaciones que poco o nada tienen que ver con nosotros (falacia de control interno), a la vez que culpan de todas nuestras circunstancias negativas (nunca las positivas), sucesos, defectos o errores del pasado a factores externos (a la familia, a la educación que se nos ha dado, etc.). De este modo, se consiguen seres incapacitados, que no se responsabilizan de lo que realmente deben, que culpan con crudeza al exterior y se sienten mal por cosas que nada tienen que ver con ellos. Esta doble estrategia culpabilizadora nos esclaviza al grupo, nos hace dependientes de él, puesto que no somos responsables de nuestros actos; no podemos vivir en libertad porque supuestamente no seríamos capaces sin la ayuda del grupo. A la vez, la culpabilización externa ayuda a que se generen emociones negativas, desagradables y exageradas hacia aquellos que eran nuestros seres queridos.
    3. Aplicación selectiva de premios y castigos.
  4. TÉCNICAS DE INDUCCIÓN DE ESTADOS DISOCIATIVOS y otras técnicas no clasificadas anteriormente. Técnicas mixtas, que afectan por ejemplo mental y emocionalmente. También existen técnicas que particularmente nos destruyen y desestructuran, facilitando un comportamiento desviado y ajeno al que solíamos desarrollar. Son más complejas y facilitan separarnos de nuestra personalidad y modo de vida, que nos alejan de la realidad que vivimos en incluso algunas que, en particular, afectan directamente a la biología del cerebro, como por ejemplo el uso y abuso de drogas dentro del grupo. Son técnicas poderosas que afectan gravemente y con suma rapidez funcionalidad química cerebral, incluso la estructura encefálica en las situaciones más extremas.
    1. Uso de drogas.
    2. Negación de asistencia sanitaria, omisión del auxilio o rechazo de los tratamientos convencionales.
    3. Cánticos, mantras, hablar en lenguas, meditación, oración, práctica de no pensar. Hablar en lenguas: acto de expresarse, inmerso en un acto de alto contenido emocional y sugestivo, con sonidos ininteligibles y/o vocablos y sílabas igualmente sin sentido ni significado. Cuando los adeptos pasan por esta situación, han observado previamente a otros adeptos, que han sido reforzados, vitoreados, halagados y aplaudidos por llevar a cabo este comportamiento impulsivo e irracional. Con ello, se consigue un adecuado modelado: la persona imita una acción por la que sabe con seguridad que será recompensado y bien visto por sus iguales y el líder. Un acto que le conducirá acercarse a ellos y que, además, será valorado como un paso adelante en su fe y su camino de “acercamiento a Dios”. Una buena parte de los asistentes y el “hablador de lenguas” creen estar comunicándose supuestamente con dios, en “bable”, lengua inicial y primigenia, que supuestamente dios extinguió de la tierra, condenándolos a la confusión de múltiples lenguas, por osar llegar al cielo con la Torre de Babel.
    4. Otros métodos para obtener disociación: sugestión, hipnosis, entrar en trance, etc.

 

 (José Miguel Cuevas) 

ABUSO PSICOLÓGICO EN GRUPOS 

TAXONOMÍA DE ESTRATÉGIAS DE ABUSO PSICOLÓGICO EN GRUPOS:

  1. AISLAMIENTO: Separar o distanciar al miembro del grupo de su entorno de relaciones y espacios significativos, promoviendo su inmersión en el espacio vital del grupo.
    1. Aislamiento de la familia: Separar o distanciar al miembro del grupo de su entorno familiar.
    2. Aislamiento de los amigos y de su red de apoyo social: Separar o distanciar al miembro del grupo de sus amistades y de la red de personas de su entorno social.
    3. Aislamiento del trabajo, de los estudios y de las aficiones: Separar o distanciar al miembro del grupo de la práctica de sus aficiones y de las actividades formativas y laborales externas.
    4. Aislamiento en otro lugar de residencia: Separar o distanciar al sujeto de su hogar y entorno geográfico, promoviendo un alto grado de inmersión o enclaustramiento en el espacio vital del grupo.
  2. CONTROL Y MANIPULACIÓN DE LA INFORMACIÓN: Selección y manejo de la información, incluyendo la mentira y la manipulación del lenguaje, siempre en pro de los intereses de quienes controlan al grupo y pretenden tener el monopolio de la información que llega al sujeto.
    1. Manipulación de la información: Engañar, manejar interesadamente u ocultar la información que se presenta la miembro del grupo, indicándole además el tipo de información que debe transmitir hacia fuera y el que no.
    2. Manipulación del lenguaje: Uso de términos comunes y creación de neologismos, otorgándoles un significado nuevo que adquiere intensa sobrecarga emocional e ideológica para el grupo, facilitando así el uso de clichés doctrinales y formulaciones maniqueas, para ejercer una mayor influencia en el sujeto.
  3. CONTROL DE LA VIDA PERSONAL: Indagar para conocer a fondo la vida personal del sujeto, guiarla e intervenir sobre ella para ponerla al servicio de los intereses de quienes controlan al grupo.
    1. Control-abuso de la economía: Investigar la situación económica del sujeto y condicionar sus decisiones para extraer el máximo de aportaciones en beneficio de quienes controlan al grupo.
    2. Control de las actividades y de la ocupación del tiempo: Pretender que las actividades que el sujeto realiza y el conjunto de la dedicación de su tiempo estén destinados al grupo o bajo su supervisión, reduciéndole al mínimo las oportunidades para disfrutar de otras fuentes de información y contacto.
    3. Control-inspección del comportamiento: Establecer mecanismos para vigilar el comportamiento que realiza el sujeto, generalmente a través de sus compañeros, haciendo muy difícil la privacidad.
    4. Control sobre las relaciones afectivas y la vida sexual: Tener la última decisión sobre las relaciones afectivas que puede tener o no el sujeto y sobre las prácticas sexuales que puede o no realizar y con quién.
    5. Control-debilitamiento del estado psicofísico: Imponer algún patrón de conducta que debilite el estado psicofísico del miembro del grupo (limitación del sueño, dieta empobrecida, maltrato físico, agotamiento, alteración de los estados de conciencia) o bien impedirle afrontar los problemas de salud a través de profesionales y tratamientos estandarizados.
    6. Control sobre la propia existencia: Inducir al sujeto a que deje en manos del grupo la decisión de disponer de su propia vida.
  4. ABUSO EMOCIONAL: Acciones dirigidas a influir en los sentimientos y emociones del sujeto, con afán de manipularlos en pro de su mayor sometimiento al grupo.
    1. Activación interesada de sentimientos positivos: Estrategias planificadas para activar o intensificar emociones positivas en el sujeto con afán de impactarle y provocarle vivencias agradables que lo unan más al grupo (e.g., “bombardeo” de amor).
    2. Exigencias de entrega afectiva y entusiasta: Exigir al sujeto su entrega afectiva a grupo y a la experiencia grupal, debiendo mostrar ilusión y entusiasmo por su proyecto de felicidad y realización personal en el grupo.
    3. Intimidación o amenaza: Amedrentar al sujeto advirtiéndole de los daños físicos, psicológicos (incluye los espirituales) u otros perjuicios, que le ocurrirán a él o su entorno si duda o se desvía de los postulados del grupo.
    4. Desprecio, humillación o rechazo: Insultar, avergonzar o mostrar menosprecio y rechazo hacia el sujeto por alguna actitud o conducta suya que se interprete en contra de los intereses del grupo.
    5. Manipulación del sentimiento de culpa: Infundir en el sujeto el sentimiento de culpa por alguna actitud, conducta u omisión que la autoridad le imputa o interpreta unilateralmente como contraria a los postulados del grupo.
    6. Inducción a la confesión de conductas, pensamientos y sentimientos “desviados”: Imponer al sujeto como pauta de comportamiento la obligación de confesar ante el grupo o sus dirigentes cualquier conducta, pensamiento o sentimiento que ellos puedan interpretar como desviado.
    7. Otorgamiento del perdón: Otorgar estratégicamente al sujeto algún trato indulgente o liberarle del sentimiento de culpa, perdonándole o dando por finalizado su castigo y reintegrándolo plenamente al grupo.
  5. ADOCTRINAMIENTO EN UN SISTEMA DE CREENCIAS ABSOULTO Y MANIQUEO: Desautorizar las ideas previas del sujeto, inculcándole un sistema cerrado de creencias y la sensación de haber sido elegido para ser miembro de un grupo que ostenta La Verdad y que es superior al resto del mundo.
    1. Reconstrucción en negativo del propio pasado y de la identidad previa: Hacer que el sujeto, bajo el nuevo sistema de creencias del grupo, muestre rechazo hacia su vida pasada y su identidad previa, considerándolo una etapa equivocada de su vida.
    2. Denigración del pensamiento crítico: Desacreditar y rechazar los razonamientos del sujeto no coincidentes o críticos con los postulados del grupo.
    3. Exigencia de identificación plena con la doctrina y su aplicación: Inducir al sujeto a la conversión a la doctrina o ideología del grupo, a su aplicación y al pleno acatamiento de sus reglas, símbolos y formas de comportamiento.
    4. Imposición de la doctrina por encima de las personas y de las leyes: Obligar al sujeto a dar un valor absoluto a la doctrina o ideología del grupo, situándola por encima de las personas y de las leyes sociales, llegando a justificar medios ilícitos para el logro de sus fines.
    5. Glorificación del endogrupo y rechazo hacia el exogrupo: Presionar para implantar en el sujeto una visión dicotómica y maniquea de la realidad, que ensalza la bondad de todo lo relativo al grupo y juzga la vida en el exterior como errática, rechazable o maligna.
  6. IMPOSICIÓN DE UNA AUTORIDAD ÚNICA Y EXTRAORDINARIA: Hacer que el sujeto obedezca y otorgue el máximo poder y reconocimiento de cualidades especiales a una única fuente de autoridad que gobierna o inspira el gobierno del grupo.
    1. Imposición de una autoridad absoluta: Imponer una autoridad que ostenta todo el poder y a la cual (o a sus representantes) el sujeto ha de acatar de forma incuestionable.
    2. Implantación de la creencia de las cualidades especiales del líder: Inducir al sujeto a reconocer y admirar las cualidades o poderes especiales, sobrehumanos o divinos que ostenta el líder.

(Álvaro Rodriguez Carballeira)

 

 

 

Fuentes:

Cuevas, J.M. y Canto, J.M. (2006). Sectas: cómo funcionan, cómo son sus líderes, efectos

destructivos y cómo combatirlas. Málaga: Aljibe.

Carballeira, Á., Saldaña, O., Almendros, C., Martín-peña, J., & Porrúa-garcía, C. (2016). Abuso psicológico en grupos: Taxonomía y severidad de sus componentes. International Journal of Cultic Studies, 7, 41–54.