Zeus un centro terapéutico,no recomendable.


Testimonio muy resumido del paso de una persona por el Centro Zeus.

El texto narra la experiencia de una persona que ingresa voluntariamente en un centro de tratamiento con la esperanza de recibir ayuda para afrontar una profunda crisis emocional, marcada por síntomas de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas. Sin embargo, desde su llegada percibe que el funcionamiento del centro no se adapta a sus necesidades, sino que responde a un modelo rígido y altamente estructurado orientado a la disciplina y al cumplimiento estricto de un programa común para todos los residentes.

Durante las primeras horas observa el desarrollo de las terapias grupales, en las que los participantes deben intervenir de forma obligatoria y evaluarse entre ellos. Describe un sistema de normas e incumplimientos que puede conllevar castigos, como tareas adicionales o restricciones, y considera preocupante que los propios residentes participen en el control y sanción de sus compañeros. Asimismo, percibe que el discurso terapéutico gira en torno a la aceptación incondicional del programa, la renuncia a aspectos de la vida personal y la adaptación a las reglas establecidas.

La autora también relata diversas situaciones vividas por otros residentes que le generan dudas sobre el enfoque terapéutico. Expresa la sensación de que algunas emociones legítimas, como el deseo de ver a familiares, conservar recuerdos personales o mantener determinados vínculos afectivos, son interpretadas como obstáculos para el tratamiento. Igualmente cuestiona comentarios realizados por algunos profesionales, que, en su opinión, restan importancia a necesidades emocionales básicas o a aspectos relacionados con la autoestima y la identidad personal.

Además, describe diversas incidencias durante su estancia: la retirada de objetos personales con valor emocional, limitaciones en el uso de determinados productos de higiene, retrasos en la administración de la medicación prescrita, ausencia de entrevistas individuales durante las primeras horas y una atención que considera insuficiente para una persona que había ingresado buscando apoyo psicológico especializado.

Tras analizar todo lo observado, concluye que el tratamiento ofrecido no responde a la ayuda que buscaba. Expone sus motivos a los responsables del centro, señalando que necesitaba una intervención individualizada centrada en su estado emocional y no un programa diseñado principalmente para modificar determinadas conductas. Aunque varios profesionales intentan convencerla para que permanezca unos días más e incluso le ofrecen flexibilizar algunas normas, mantiene su decisión de abandonar el centro.

Una vez fuera inicia un viaje por distintas ciudades que le sirve como proceso de reflexión y recuperación. Durante esos días alterna momentos de tristeza, miedo, alivio e incertidumbre, pero poco a poco recupera la sensación de libertad y la convicción de haber tomado la decisión correcta. Reflexiona sobre la importancia de conservar la autonomía personal, el pensamiento crítico y el apoyo de las personas cercanas para superar una situación de vulnerabilidad.

El relato finaliza con una valoración crítica de la experiencia vivida. La autora sostiene que el modelo de funcionamiento del centro puede resultar inadecuado para determinadas personas y manifiesta su intención de estudiar posibles acciones legales, tanto por la pérdida económica derivada del ingreso como por las prácticas que considera incompatibles con una atención terapéutica respetuosa, individualizada y centrada en las necesidades reales de cada paciente.

Centros Terapéuticos de Adicciones.(Formulario)

Estamos impulsando desde RedUNE una campaña para esclarecer comportamientos coercitivos en diversos Centros de Adicciones (privados).